SEXUALIDAD y PARALISIS CEREBRAL En el marco biológico, la sexualidad está directamente relacionada con la procreación; sin embargo en el ser humano se manifiesta de una manera mucho más compleja que eso. Se traduce en una necesidad psicofisiológica en donde intervienen diversos factores, desde el cortejo hasta la misma reproducción. Aquí se habla entonces no sólo de un aspecto biológico sino también de uno emocional y reflexivo que transforma el instinto en una gama de conductas que responden al deseo y la fantasía. La base anatómica y fisiológica de la parálisis cerebral está en una lesión en los centros motores ubicados en el cerebro y cerebelo, mas no afectan las estructuras nerviosas, de la sexualidad genital. Es por esto que las personas que lo padecen tienen deseos, fantasías y la necesidad de desempeñarse en este aspecto. El médico debe estar conciente de la importancia de la sexualidad en el desarrollo del discapacitado. Durante las intervenciones que éste haga está obligado a no interferir con el reconocimiento de su sexualidad y su naturaleza particular. Además, debe respetar la necesidad de establecer relaciones sentimentales o familiares de estas personas, y orientarlos objetivamente de acuerdo con sus posibilidades reales. En resumen, la sexualidad en el ser humano se expresa como una mezcla de factores biológicos, psicológicos y sociales, por lo que cada una de las personas con parálisis cerebral es distinta e intervienen en su sexualidad diversos factores: Cuando en la discapacidad se altera la anatomía o fisiología relacionadas con la sexualidad, la respuesta sexual se ve también afectada Por su condición física o sensorial pueden presentar dificultades para la comunicación y expresión de su sexualidad La baja autoestima se puede interpretar como rechazo. Si la sociedad y el entorno en el que viven los discapacitados muestra una actitud positiva en relación con la sexualidad de éstos, será mucho más fácil para ellos expresar esa necesidad. Por esto conviene que desde la infancia se les capacite e informe acerca de este tema. Algunos estudios establecen que no existe diferencia en las conductas sexuales de las personas con y sin discapacidad. Sin embargo, entre más grave es la discapacidad, más dificultades se presentan para desarrollar la sexualidad sobre todo en el aspecto motriz e intelectual. Se afrontan obstáculos en la comunicación, conducta y autoconciencia. Debido a estas características, los discapacitados son más propensos a los abusos sexuales por lo que también es importante que se les imparta una educación preventiva que les informe acerca de las medidas que deben tomar en casos de riesgo. Las personas con discapacidad deben también expresar sus percepciones y opiniones ya que ellas definirán con mayor claridad cuáles son sus carencias o en qué áreas deben poner mayor atención. Los discapacitados tienen el mismo derecho para ejercer su sexualidad que cualquier otro ser humano, pero nuestra sociedad no reconoce la necesidad de las personas discapacitadas de ejercer su sexualidad por lo que se les niega la posibilidad de orientarlos y prepararlos en éste aspecto. Actualmente las políticas internacionales defienden el derecho de los discapacitados a poseer una buena calidad de vida. La ONU establece que los gobiernos deben tomar medidas para evitar la discriminación legal de los discapacitados en materia de relaciones sexuales, matrimonio y procreación (art. 9 de las Normas Uniformes sobre la Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad). Las instituciones deben realizar estrategias para atender la sexualidad de los discapacitados en función de la edad, los distintos grupos y espacios aprovechables. Tanto la familia como el mismo discapacitado deben saber que cuentan con los profesionales adecuados para consultar dudas sobre sexualidad. La sexualidad de las personas con parálisis cerebral se puede ver afectada por sus características físicas y psicológicas, pero más que éstas, es el entorno con sus actitudes discriminatorias el que reduce la posibilidad de que estas personas puedan desarrollar su sexualidad de una manera adecuada.